> Nuestra visita a las ciudades más importantes de Italia fue, sin duda alguna, una experiencia enriquecedora para expandir nuestros conocimientos de historia, arte y valores espirituales. Desde que el avión aterrizó en Roma sentimos que algo especial comenzaba a fluir. Durante los cuarenta y cinco minutos de travesía hacia el hotel, no sabíamos si era emoción pero, todo nos parecía muy bello. Una vez llegamos, nos unimos al resto del grupo, todos veníamos de lugares diferentes: Nueva Zelandia, Israel, Australia, Irán, distintos estados de la nación americana y nosotros, los puertorriqueños.
Luego de ubicarnos en nuestras habitaciones nos citaron a nuestra primera reunión con Karen, nuestra excelente guía en Italia. Su detallada orientación en cuanto a lo que sería nuestro viaje, aumentó el entusiasmo que llevábamos.
Desde que el avión aterrizó en Roma sentimos que algo especial comenzaba a fluir. Durante los cuarenta y cinco minutos de travesía hacia el hotel, no sabíamos si era emoción pero, todo nos parecía muy bello.
A la mañana siguiente, luego de un merecido descanso, emprendimos nuestro recorrido hacia el famoso Coliseo de Roma y a la ciudad del Vaticano donde visitaríamos la plaza, la Basílica de San Pedro y la Capilla Sextina. En la ruta, pudimos apreciar la arquitectura milenaria de toda la ciudad. Ésta encierra entre sus murallas el arte y la cultura de todo el mundo antiguo que es conservada con celo y orgullo por Italia, que lucha por mantener su historia intacta.
Roma
El coliseo, símbolo de grandeza y de la potencia de Roma, uno de lo edificios más célebres de Italia en la antigüedad, acomodaba alrededor de 70,000 personas que asistían a las luchas de gladiadores. La sombra para los espectadores era provista por un enorme toldo sostenido por cabos atados a una corona de 240 traviesas. En el interior, el piso del ruedo estaba constituido por un tablado de madera lleno de arena. Los gladiadores podían acceder directamente al ruedo mediante pasajes subterráneos. El último espectáculo del cual se tiene noticias se remonta al año 523, 40 años después de la caída del imperio.
La ciudad del Vaticano es la capital de la Cristiandad, es el estado más pequeño del mundo, rico, de extraordinarios valores espirituales y artísticos. Allí la plaza de San Pedro es una de las obras más espléndidas de la arquitectura de todos los tiempos, es perfectamente elíptica y en el centro de ella está el gran obelisco egipcio. La Basílica, cuya edificación duró varios siglos, fue construida para custodiar los restos de todos los Papas y valiosas obras de arte, como La Piedad de Miguel Ángel.
En el museo del Vaticano, el más importante de los museos dedicados a las obras antiguas, se encentra la colección de obras más grande del mundo. Fuimos agraciados al visitar al Capilla Sextina después de que los frescos, donde Miguel Ángel plasmara su sensibilidad como artista, fueran limpiados y llevados a sus colores originales.Para finalizar el día fuimos a Frascati, pueblito de 18,000 habitantes donde sacan el agua de las fuentes durante el Festival del Vino las llenan con sus exquisitos vinos blancos, orgullo del pueblo. Aquí disfrutamos de una deliciosa cena en una taberna típica.
Florencia
Nuestro próximo destino fue Florencia, al que llegamos por la región Toscaza. El paisaje poblado de viñedos y olivares, la lluvia y la neblina nos invitaba al relajamiento. En el camino nos detuvimos en Pisa donde vimos la famosa torre inclinada. Visitar Florencia, la cuna del Renacimiento, fue una experiencia única. Las explicaciones de nuestra guía nos sumergieron en aquellas esculturas y fue como sentir en carne propia lo que debió haber experimentado quien con martillo y cincel fue descubriendo lo que se encontraba dentro de aquellas enormes piedras. Si bien impactante fue la figura de David con tanto detalle, sus venas, sus músculos, la expresión de su rostro, la posición de sus piernas; no menos lo fueron las de los esclavos, que quedaron sin terminar, que mostraban sus cuerpos en movimiento saliendo de aquello que los aprisionaba. Bien podría ser la piedra de donde el artista los estaba sacando o que se sintieran prisioneros de la vida y del destino.
Florencia, cuna de la Divina Comedia de Dante, del Baptisterio de San Juan y de la Galería de la Academia, lugar donde se guardan los restos de hombres grandes; es en Italia, la ciudad del arte por excelencia.
Venecia
Continuamos nuestro viaje hacia el norte en ruta hacia la última ciudad que visitaríamos, Venecia. Nos detuvimos en el pueblito medieval de Verona donde tuvo cuna la historia de amor de Romeo y Julieta, inmortalizada por Shakespeare.
Venecia, la reina del mar, es una ciudad muy original que surge sobre centenares de islotes y sus calles son los canales que separan dichos islotes. Al Canal Grande, el canal principal de Venecia que atraviesa toda la ciudad, lo recurren lanchas, góndolas y barcas de todo tipo. El escenario de nuestro romántico paseo en góndola fue entre espléndidos palacios, iglesias y jardines, acompañado por su música y sus canciones.
La Majestuosa Basílica de San Marcos fue construida para guardar los restos del evangelista Marcos. Sobresalen entre todos los mosaicos de la basílica que revisten las paredes sobre fondo de oro, episodios de la vida de Cristo y de San Marcos. El oro abunda en la Basílica como símbolo de eternidad. En su construcción no incluyeron vitrales, sino cristales claros para dejar pasar la luz del sol. Allí se reza como en Oriente, de pie y mirando hacia el esto por donde sale el sol.
Invitamos a que pongas en tu agenda de vacaciones un espacio para que planees tu viaje a Italia en cualquier época del año. <