> El Gran Cañón se destaca como una de las maravillas del mundo natural con 277 millas de largo, 18 de ancho y casi una milla de profundidad. Mucho se ha escrito, sin embargo, poder visitarlo reafirma que la naturaleza es un cúmulo de infinito conocimiento y experiencias que debemos conservar para el bienestar futura de la humanidad. El Gran Cañón es probablemente el ejemplo más espectacular del poder de la erosión.
Las paredes de piedra exponen los billones de años de experiencia geológica. Al fondo el río Colorado continúa excavando y descubriendo cada vez más rocas enterradas, permitiendo que se pueda ampliar lo que ya sabemos sobre la historia geológica de nuestro planeta. Esta maravilla está abierta al público todo el año.
El Gran Cañón es probablemente el ejemplo más espectacular del poder de la erosión.
Podrás admirar un espectáculo diferente dependiendo de la época que escojas para visitarlo. Las flores silvestres primaverales adornan las paredes de lo que ante nuestros ojos parece una pared amurallada. Un cielo completamente claro y limpio de nubes contrasta con las diferentes tonalidades de las rocas. Si haces tu jornada al amanecer, la gama de colores que deleita tu vista es completamente diferente de la que observas cuando el sol se pone en el distante horizonte.
Experimentando el Gran Cañón
Tienes una variedad de opciones que te permiten disfrutar al máximo esta experiencia. Si llegaste en automóvil tendrás la oportunidad de detenerte en los puntos de observación ya establecidos. También puedes disfrutar de excitantes paseos en helicópteros o avionetas que te ofrecen una visión más completa del área. Existen veredas que te llevan hasta el río en caminata o montados en mula. Estas van por lugares que además de ser empinados son bien estrechos y el paseo toma alrededor de ocho horas.
Los intrépidos que bajan hasta el Río Colorado disfrutan de una experiencia única. El río fluye suavemente en muchas partes y en otras los rápidos invitan a la aventura. Preciosas cataratas adornan las paredes en algunas áreas y en otras la metamorfosis ocurrida en las rocas forma unas esculturas ingeniosas.
Los visitantes del Gran Cañón cuentan con una excelente selección de hoteles con tarifas que se acomodan a cada presupuesto. Puedes encontrar una variedad de restaurantes y tiendas, desde servicios de emergencia, hasta bancos. Muchos visitantes prefieren acampar en áreas previamente designadas para poder disfrutar de un contacto más directo con la naturaleza.
Flora, fauna y habitantes del lugar
Cientos de pequeñas ruinas de pueblos indios se han descubierto en el Cañón. Todavía viven cinco tribus en la región: los jopis, navajos, havasupai, pailute y hualapai. Los más accesibles son los navajos y pudimos compartir con ellos, pues tienen sus tienditas de artesanías en las inmediaciones del parque.
La vida animal de la región incluye cerca de 70 especies de mamíferos, 200 especies de pájaros, 25 de reptiles y 5 de anfibios. El Departamento Nacional de Conservación de Parques se ocupa de hacer cumplir las regulaciones para proteger el ambiente frágil del área. No se permite alimentar a los animalitos salvajes. Ellos no conocen la diferencia entre un poco de comida y un plato o vaso plástico y puede costarles la vida.
Para que puedas disfrutar al máximo tu estadía observa todas las recomendaciones del Departamento Nacional de Conservación, por tu seguridad y para que toda esta belleza pueda mantenerse para las generaciones futuras. <